Muchas actrices se sienten sobraditas cuando llegan a Miami y se dan los aires de gran diva y creen que de ahí a Los Angeles solo hay un paso. Ese es el caso de la enana fracasienta de Nana García. A esta se le llenó la boca hace unos meses diciendo que iba a probar suerte en Hollywood y a tocar puertas. Seguro creía que harían la versión cinematográfica de Pasión de Gavilanes y que podría cabalgar otra vez sobre la verga de algún mamarracho bien bandera y posar como la vaquerita reprimida.
Por lo visto su sola presencia tan insignificante fue suficiente para que nadie le hiciera caso y solamente le ofrecieron trabajo trapeando el piso y limpiando los baños. O sino como se explica que siga con Teleinmundo haciendo novelas para balseros exiliados y mexicanos que se volaron el muro. Que no salga con el cuento de que extrañaba su país y por eso no se quedó en Hollywood, eso no se lo cree ni su abuela.
Por lo visto su sola presencia tan insignificante fue suficiente para que nadie le hiciera caso y solamente le ofrecieron trabajo trapeando el piso y limpiando los baños. O sino como se explica que siga con Teleinmundo haciendo novelas para balseros exiliados y mexicanos que se volaron el muro. Que no salga con el cuento de que extrañaba su país y por eso no se quedó en Hollywood, eso no se lo cree ni su abuela.
Ahorita ya está grabando en Villa de leyva su nuevo bodrio con Teleinmundo, Lola Calamidades, para variar, otro remake que seguramente será un hueso más para su curriculum. Hasta el mismísimo Esqueletor se pondría envidioso con todos los huesos que ha protagonizado esta mentecata en su inútil carrera.